¡Moctezuma y la Malinche de Morena!

Diversos comentarios han surgido en torno a dos integrantes de Morena que actualmente forman parte del Cabildo de Acuña: el síndico de minoría, Juan Carlos Zapata, y la regidora Perla Ortega.

La historia suele utilizarse como referencia para interpretar el presente. Una de las versiones más conocidas sobre la Conquista de México relata que Moctezuma II, emperador mexica, perdió el respaldo de su pueblo al ser considerado por muchos como un gobernante que permitió el avance de Hernán Cortés sin ofrecer la resistencia que se esperaba. Más allá del debate histórico sobre estos acontecimientos, el episodio ha permanecido como un símbolo de entrega y traición para algunos sectores.

Siguiendo esa analogía, hay quienes consideran que el síndico de minoría, Juan Carlos Zapata, mantiene una actitud de sumisión política hacia el alcalde Evaristo Lenin Pérez Rivera, dejando de lado las causas que, aseguran, dieron origen al movimiento de Morena.

De acuerdo con diversas interpretaciones históricas, Moctezuma creyó que la llegada de Hernán Cortés estaba relacionada con antiguas profecías sobre el regreso de Quetzalcóatl. Sin establecer comparación alguna entre los personajes históricos y los actuales, la percepción de algunos ciudadanos es que se repite un patrón de subordinación política.

En ese mismo contexto histórico aparece la figura de Malintzin, también conocida como Marina o La Malinche, quien desempeñó un papel fundamental durante la Conquista y cuya actuación ha sido interpretada por distintos sectores como un acto de traición hacia su pueblo, aunque su papel continúa siendo objeto de análisis y debate entre los historiadores.

Bajo esa misma analogía, algunos críticos comparan la actuación de la regidora Perla Ortega con esa figura histórica, al considerar que, al igual que su compañero de bancada, Juan Carlos Zapata, ha mostrado respaldo político a Evaristo Lenin Pérez Rivera.

La pregunta que surge es: ¿hasta cuándo seguiremos depositando nuestra confianza en políticos que, según sus críticos, cambian de postura de acuerdo con las circunstancias? ¿Cuándo dejará de repetirse este tipo de prácticas en la vida pública?

Como siempre, el debate corresponde a la ciudadanía.

Esto no es nada personal; es una opinión.

Escribió: Jesús Martínez Nandín

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